Categoría: Publicaciones

Premio Latinoamericano de Administración EPSILON

Épsilon es un premio otorgado al reconocimiento de la excelencia, y a los méritos realizados en el desarrollo y promoción de la Ciencia de la Administración, tanto en América Latinacomo en el Caribe.
Este reconocimiento se entrega el 9 de septiembre de cada año «Día del Administrador Latinoamericano», a un Administrador profesional, designado por el Comité Honorable Asesor (CHA) de la OLA.
Presidente de la Organización Latinoamericana 
de Administración (OLA)

Prof. Lcdo. Héctor Félix Stoppini
Presidente de la Organización Latinoamericana
de Administración (OLA)

El Rol Profesional del Administrador

Prof. Lic. Adm. Héctor Félix Stoppini

La Ciencia de la Administración es una ciencia social que tiende a racionalizar la toma de decisiones referida al uso y asignación de los recursos económicos; y a planificar para la implementación de estas decisiones y su posterior control y realimentación.

Pretende también abordar problemas complejos que posibiliten la continua transformación de la empresa u organización ante un mundo cambiante y que ello conduzca al crecimiento de la misma, tanto en tamaño, como en operaciones y tecnología, o si no, a la reasignación de aquellos recursos no utilizados, aspectos que además son básicos para el desarrollo económico social.

La administración general en el campo del conocimiento humano es una disciplina que tiene por finalidad la explicación del comportamiento de las organizaciones, así como ilustrar la creación de técnicas y métodos científicamente probados que faciliten la conducción de las mismas hacia sus objetivos con la mayor eficiencia y eficacia posible.

Como función gerencial, como actividad concreta, puede ser considerada como un proceso que tiene por objetivo la referida conducción y que está compuesto de fases, a saber: planificación, organización, dirección, coordinación y control. En cada una de estas fases, subyace la toma de decisiones, sustentada por la materia prima de la administración y del administrador: la información gerencial.

Es importante destacar los conceptos de Peter Drucker uno de los pioneros de la Ciencia de la Administración quien explicaba que en la nueva función gerencial del mundo moderno, el Gerente se vuelve rápidamente el principal recurso de los países desarrollados, y la principal necesidad de los países en vías de desarrollo. Al transformarse la función gerencial en una preocupación concreta de las instituciones económicas de la sociedad, los gerentes y la “gestión” se transforman en el organismo genérico distintivo y constitutivo de la sociedad desarrollada. Por lo tanto, el conocimiento del contenido de la función gerencial, y de la tarea y rol del administrador se transformará en un tema de interés general. En tal sentido, la tarea que compete a la próxima generación de administradores consistirá en hacer productivas las nuevas instituciones organizadas, de nuestro nuevo pluralismo social para el beneficio del individuo, para la comunidad y para la sociedad.

La Dirección y/o la Administración es el proceso por el que el hombre intenta dar orden, dirección y control a las diversas instituciones de la sociedad para conseguir ciertos fines u objetivos.

El proceso de Administración, comienza a entenderse como una clase determinada de trabajo intelectual, una función específica en la sociedad, basada en un creciente cuerpo de conocimientos teóricos. La meta ha sido en todos los casos, la misma: ordenar, dirigir y controlar las divisas instituciones de una sociedad dada para conseguir el bien común.

El concepto básico resultante de la reflexión sobre el proceso real de dirigir es que siempre y en todo lugar es el proceso de asegurar la actuación directiva y económica de las instituciones de la sociedad.

El rol del “administrador o directivo” ocupa un papel especial y realiza una función determinada en la sociedad, resultando posible desarrollar una disciplina unificada de la administración, una teoría práctica del trabajo de dirigir que reúna sus aspectos económicos, morales, ambientales, sociales y técnicos.

La Administración es un conjunto de conocimientos distintos e identificables sobre el proceso directivo que se presta al estudio, investigación, experimentación, comprensión, enseñanza y práctica.

Es un arte práctico, cuyo objeto es la actuación directiva y económica de las instituciones de la economía y la sociedad. Este arte es un tipo de trabajo intelectual realizado a diferentes niveles de la organización.

Los directivos se han convertido en una función importante de liderazgo de la sociedad, especialmente como catalizadores que posibilitan un rápido desarrollo económico y social.

Este papel único de los directivos o administradores de la sociedad moderna, plantea la necesidad de establecer normas profesionales que hacen al directivo responsable ante la sociedad por el empleo que hagan de los recursos de ésta.

La sociedad y la opinión pública reclaman comportamientos éticos en los líderes administradores públicos y privados. También estos aspectos son requeridos en el diseño e implementación de políticas económicas y sociales en los países de América Latina.

Es fundamental que las nuevas generaciones de profesionales y administradores estén capacitadas no solamente en sus habilidades técnicas específicas, sino también formadas bajos estrictos principios éticos para poder impulsar en sus prácticas profesionales, la responsabilidad social empresaria o corporativa (RSE).

Presidente de la Organización Latinoamericana 
de Administración (OLA)

Prof. Lcdo. Héctor Félix Stoppini
Presidente de la Organización Latinoamericana
de Administración (OLA)

El Administrador de empresas y la gestión estratégica de la industria 4.0

Conferencia

Prof. Lic. Adm. Héctor Félix Stoppini

RESUMEN EJECUTIVO

El Administrador de Empresas ha comenzado a utilizar con éxito las nuevas tecnologías en la gestión empresarial, para fabricar y comercializar los productos y servicios.

Esta transformación digital es un camino largo e implicará la destrucción de algunos puestos de trabajo, y la creación de otros nuevos.

La celeridad con la que evoluciona la digitalización, y las nuevas tecnologías pueden transformar las acciones  del consumidor. Esta situación conlleva a seguir cambiando los hábitos del consumidor, y por ende los modelos de gestión de las empresas, que les permitan competir mejor, en un escenario digital en el que solo sobrevivirán los que se adapten.

Entonces para  la gestión estratégica de las industrias y las  empresas, la transformación digital “no es una opción, sino una obligación”.

Las grandes empresas, las pymes y los emprendedores deben confiar más en la incorporación de la tecnología como prioridad  estratégica,  como clave para su mejora competitiva.

En los países desarrollados y en algunos emergentes, el sector bancario es uno de los que más están invirtiendo en la digitalización, a fin de desarrollar aplicaciones y herramientas para hacer una banca fácil y accesible. El pago por el  teléfono celular, al estar vinculado a una tarjeta de crédito, lo usan los clientes de los principales bancos.

El comercio minorista (retail) es otro de los sectores que más confía en  las nuevas tecnologías. El uso de chatbost (inteligencia artificial aplicada al marketing) para mantener conversaciones con el comprador e identificar su talla o sus preferencias, es ya una realidad para muchas firmas de la moda. También la incorporación de probadores virtuales en las tiendas, por ejemplo.

Las empresas más adelantadas en la gestión digital son las que ya tienen incorporadas innovaciones como la robótica, el big data o la inteligencia artificial, la nube, etc.,  tanto en su gestión interna como en los productos que ofrecen.

Las industrias 4.0 o también llamadas Cuarta Revolución Industrial, ya trabajan con sistemas robóticos que le permiten ahorrar costes, detectar posibles incidencias e incrementar  la fabricación a gran escala. Pero fundamentalmente las ventajas que aporta este modelo de fabricación, además de ser más eficientes, es la visión estratégica global del negocio que facilita la gestión empresarial. Contar con 

plantas industriales conectadas permite a los gerentes un mayor control de las líneas de producción y poder realizar una mejor planificación del negocio.

No obstante las ventajas presentadas, es importante resaltar que los mayores niveles de automatización de la fabricación inteligente suponen, al mismo tiempo, una posible brecha en la seguridad,  a cargo de cibercriminales (ciberataques). Entonces la ciberseguridad es crítica en la implantación de los procesos digitales. Hay que tener en  cuenta que la información es el activo más importante de las empresas, por lo que deben protegerlo, para no desaprovechar las ventajas de la transformación digital.

La inteligencia artificial se consolida cada día más en la gestión de las empresas, produciendo un impacto cada vez más real. Las tecnologías tan disruptivas como el “cloud”, el “blockchain” o la realidad aumentada y virtual se afianzarán en un futuro cercano dentro y fuera de las empresas. Capaz de imitar acciones comparables a las que realiza la mente humana, para predecir su impacto en el futuro es preciso tener en cuenta que se trata de una tecnología transversal que se aplicará  prácticamente en todas las demás. De hecho, su utilización como complemento de las interfaces de conversación- los famosos chatbots-, como parte de la robotización de los procesos industriales o para la utilización de datos de manera predictiva, ya es una realidad y una pequeña prueba de hasta  dónde se puede llegar.

Las empresas  ya utilizan inteligencia artificial en proyectos concretos, pero ahora es preciso que pase a ser parte de su estrategia.  El fin es que deje de ser una innovación para ser una innovación aplicada.

Además de adquirir una mayor transversalidad, tendrá un efecto real en nuestro día a día, ya que por primera vez, será capaz de interactuar con nuestras emociones, es decir que intentará adaptarse a las necesidades de los usuarios y conseguir que perdamos el miedo ante la posibilidad de ser sustituidos por máquinas.

En un futuro cercano tendremos la realidad virtual, aumentada y mixta, con la mejora de la experiencia de los clientes. Veremos proyectos de soporte al cliente, marketing, información y toma de decisiones. El “internet de las cosas” consolidará los negocios con esta tecnología. La adopción de diferentes dispositivos por parte de los clientes, como wearables o smart speakers, unida a las funciones de video de teléfonos y tablets, permitirá desarrollar servicios que mejoren la vida de los clientes.

La utilización de los datos es otra de las actividades que despegará definitivamente en los próximos años, al igual que el blockchain, que asume el reto de la interoperabilidad, la estandarización y la descentralización. En los próximos años veremos la aplicación de esta tecnología en la realidad de la gestión de los negocios. Las grandes empresas darán más visibilidad a sus proyectos en materia de blockchain. Por otra parte, el cloud, o lo que es lo mismo, los servicios en la nube, será el gran aliado de las pymes, que podrán con el uso de esta solución ganar en eficiencia operativa.

Es importante destacar que esta transformación digital impactará en la gestión de los recursos humanos de la empresa, y en la nueva forma de trabajar. La  introducción de nuevas tecnologías traerá consigo la 

eliminación de ciertos puestos de trabajo. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el 14% de los trabajos está en riesgo de desaparecer y el 32% sufrirá cambios importantes por la automatización de ciertos procesos productivos. Esto ocurrirá, sobre todo, en posiciones que implican tareas repetitivas, que no requieren creatividad y pueden mecanizarse para pasar a ser realizadas por un robot. Los puestos laborales de menor cualificación son los más susceptibles de ser sustituidos. De esta manera, se corre el riesgo de que quienes pierdan su empleo sean aquellas personas menos preparadas para aprovechar las nuevas oportunidades laborables que surgirán  de la transformación digital.

No obstante ello, se estima que, en el largo plazo, la transformación digital terminará por crear más puestos de trabajo de los que destruirá y estos  serían, además, de mayor calidad. Estos nuevos empleos  cubrirán áreas relacionadas con la tecnología, sobre todo, en el campo de Internet de las Cosas y el análisis de datos.

Por lo tanto, las empresas se enfrentarán al problema de encontrar talento cualificado para hacer frente a los retos de la digitalización. La oferta educativa para formar a estos profesionales es todavía muy limitada.

Finalmente, el Administrador de Empresas deberá ser muy consciente de que el papel de la tecnología será fundamental para enfrentarse a sus grandes desafíos, impulsar la eficiencia organizacional o abrir nuevos mercados.  La tecnología puede ser nuestra mayor aliada, por los beneficios que puede aportar a cada elemento de la cadena de valor: clientes, empleados, inversores, y a la sociedad en general.

 Bibliografía consultada: Suplemento especial Tecnología de Unidad Editorial, revistas Madrid, España.

Prof. Lic. Héctor Félix Stoppini  

Presidente de la Organización Latinoamericana de Administración (OLA).

Mendoza, Argentina, marzo 2019

“Pienso en la nueva generación de Administradores Profesionales en Latinoamérica y el Caribe”

Prof. Lic. Adm. Héctor Félix Stoppini

Sin olvidar y dejar de lado los objetivos estratégicos fundacionales de la Organización Latinoamericana de Administración (OLA), me he propuesto reorganizar, reencauzar y actualizar para poner en valor nuestra querida institución OLA INTERNACIONAL.

Considero importante destacar que el Licenciado en Administración de Empresas debe ser un agente de cambio social, que actúa tanto en el sector privado como en el estatal.

Esta Presidencia, tiene como principal objetivo estratégico (POE), establecido en el Plan Estratégico Institucional (PEI 2018-2020), el desarrollo científico-técnico de sus asociados. En tal sentido, los esfuerzos de capacitación y formación que llevaremos a cabo son para poder dar un salto cualitativo de Administradores a Líderes profesionales. 

Para ello, un líder-administrador exitoso es posible si se cuenta con valores inquebrantables como la honestidad, trabajo en equipo, humildad, liderazgo y visión. Es decir, que aparte de ser visionario y pragmático, necesita una escala de valores basados en la ética, liderazgo, coraje, disciplina, y una constante búsqueda de actitud de aprendizaje e innovación.

Con respecto a la marca Nueva OLA Internacional, es un sello que actúa como garantía de calidad de todos los Administradores Profesionales Latinoamericanos y del Caribe.  Su uso representa un valor intangible, en términos de reputación, y está fundamentado en
objetivos y proyectos institucionales. 

Es una estrategia de valor competitiva en el desarrollo del posicionamiento institucional a nivel nacional, regional e internacional. Nuestra marca, mediante un estilo profesional propio, busca crear una identidad latinoamericana, un sentido de pertenencia, y hacer una institución más competitiva, sustentable y reconocida ante el mundo.

Cordialmente,

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Prof. Lic. Héctor Félix Stoppini Salinas
Presidente de la nueva OLA Internacional